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10 junio 2011

Once (Una vez)

"Once" es una película difícil de catalogar. Podría decirse que es un musical, pero encajaría mejor dentro del género "drama".

Protagonizada por Glen Hansard, líder del grupo irlandés "The Frames", la pianista y también cantante checa Markéta Irglová, y dirigida por el ex-miembro de "The Frames" John Carney.

En si la película es una obra que reflexiona sobre muchos temas y lo hace desde un argumento sencillo: la búsqueda del triunfo, a modo de sueño en lugar de para enriquecerse.
Así, se nos muestra la historia de Glen, un canta-autor que se dedica a tocar sus canciones por las calles de Dublin con la intención de sacarse un dinero extra para facilitar su vida y la de su padre. Una joven, Markèta, hace migas con él a raíz de un encargo -arreglar una aspiradora- y se van haciendo amigos. Ambos tienen una pasión común y es la música.

El doble sentido de la historia se añade al ver cómo la relación entre ambos personajes se hace más fuerte, pero no desde la sensiblería, sino desde un punto de vista racial y político: Glen es irlandés y Markèta checa, y la vida de ambos difiere totalmente. La forma de abordar este tema es muy acertada, dando lugar a un final precioso. La búsqueda de ese sueño, la forma de lograrlo y la música como sujeto presente.

La BSO es brillante. Eso sí, muchas canciones se intentan aplicar al contexto de las escenas que van mostrando, por lo que en ese sentido es algo reiterativa.
De todas formas, escenas como la de Glen y Markèta cantando en la tienda de instrumentos, el final, o el plano secuencial de Markéta caminando por la noche mientras canta son dignas de ver.


Sin alardes técnicos y sin demasiado bombo, John Carney consigue llevar a cabo un proyecto lleno de momentos inolvidables.  Once" es una película difícil de catalogar. Podría decirse que es un musical, pero encajaría mejor dentro del género "drama". 
Protagonizada por Glen Hansard, líder del grupo irlandés "The Frames", la pianista y también cantante checa Markéta Irglová, y dirigida por el ex-miembro de "The Frames" John Carney.
En si la película es una obra que reflexiona sobre muchos temas y lo hace desde un argumento sencillo: la búsqueda del triunfo, a modo de sueño en lugar de para enriquecerse.
Así, se nos muestra la historia de Glen, un canta-autor que se dedica a tocar sus canciones por las calles de Dublin con la intención de sacarse un dinero extra para facilitar su vida y la de su padre. Una joven, Markèta, hace migas con él a raíz de un encargo -arreglar una aspiradora- y se van haciendo amigos. Ambos tienen una pasión común y es la música.

El doble sentido de la historia se añade al ver cómo la relación entre ambos personajes se hace más fuerte, pero no desde la sensiblería, sino desde un punto de vista racial y político: Glen es irlandés y Markèta checa, y la vida de ambos difiere totalmente. La forma de abordar este tema es muy acertada, dando lugar a un final precioso. La búsqueda de ese sueño, la forma de lograrlo y la música como sujeto presente.

La BSO es brillante. Eso sí, muchas canciones se intentan aplicar al contexto de las escenas que van mostrando, por lo que en ese sentido es algo reiterativa.
De todas formas, escenas como la de Glen y Markèta cantando en la tienda de instrumentos, el final, o el plano secuencial de Markéta caminando por la noche mientras canta son dignas de ver.

Sin alardes técnicos y sin demasiado bombo, John Carney consigue llevar a cabo un proyecto lleno de momentos inolvidables

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